afiche(trazado)coloquio

UNESCO Y SU LUCHA POR LA DIVERSIDAD

Este texto fue presentado por Mane Nett, Presidenta de la Coalición
Chilena para la Diversidad Cultural, durante el Coloquio Chile-Francia
“Edición independiente: Espacio público, repertorios de acción y modelos
organizativos”, realizado el pasado mes de abril,en el Centro Cultural
Gabriela Mistral-GAM.

Instituciones patrocinantes
Labex ICCA Industries culturelles et création artistique
Labsic Laboratoire des sciences de l’information et de la communication,
Université Paris XIII
Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos (CECLA)
Universidad de Chile
Université Cergy- Pontoise

La Unesco y su lucha por la Diversidad Cultural.

El concepto diversidad cultural tiene varias dimensiones, prácticas y teóricas y para muchas personas es un tema aún árido y desconocido, sin embargo la diversidad no es algo nuevo, es una realidad cotidiana, (visiones, creencias, representaciones, valores, prácticas.)
El hecho de que puedan coexistir y expresarse diversas sensibilidades, formas distintas de mirar el mundo y de interpretarlo, expresiones de minorías de todo tipo, y de mayorías también enriquece a la Humanidad y constituye su diversidad.
Aunque prácticamente la totalidad de las actividades humanas, tiene alguna repercusión en la diversidad cultural, sus perspectivas están cada vez mas relacionadas con el futuro de las lenguas, la educación, los contenidos culturales y la creatividad de los mercados.
En la actualidad, existen unas 5.000 lenguas, pero según UNESCO, más del 50% corre el peligro de desaparecer. Cada lenguaje que cesa de ser hablado, es una pérdida para la diversidad cultural, puesto que la expresión cultural es el factor clave en la habilidad que tienen las culturas para adaptarse y desarrollarse, en el marco de los cambios que ha traído consigo la globalización. Cada vez que se pierde una lengua, se pierde una manera de ver y comprender el mundo.
Es muy posible que algunos consideren la diversidad cultural como una cuestión de poca importancia que no justifica dedicarle demasiados recursos y tiempo, pero para muchos países en desarrollo como el nuestro, la diversidad cultural es precisamente una cuestión de decisiva importancia, ya que puede ser un componente clave de desarrollo y constituye para una nación un recurso estratégico, que si se promueve con éxito, puede crear prosperidad, como en el caso de las Industrias Culturales, que además de constituir un medio esencial de expresión y difusión de la creatividad humana, tiene un peso significativo en la creación de empleo, así como de generación de riqueza y crecimiento.
Al comienzo de este milenio, los gobernantes alrededor del mundo reconocieron que la diversidad cultural estaba amenazada y en peligro, y era necesaria una promoción y protección de la misma. UNESCO adoptó entonces la declaración Universal de la diversidad cultural, en Noviembre del año 2001, siete semanas después del 11 de Septiembre y de los ataques terroristas en USA. Estos eventos dieron un nuevo significado y urgencia a esta declaración que plantea “una defensa de la diversidad cultural como un imperativo ético, inseparable del respeto por la dignidad humana.” (Art. 4
La producción cultural en todo el mundo, a saber la distribución, exhibición y promoción está cada vez mas monopolizada, un menor número de propietarios que dominan la cultura del mercado, -al mismo tiempo- la elección de los consumidores en muchos campos de las artes es menos diversificada, y todos saben que la vida cultural se ve disminuida, cuando la variedad de expresiones artísticas que puedan llegar a las audiencias y a los compradores se reduce.
Hoy en día uno de los temas centrales en el debate contemporáneo de las ideas es el de la diversidad cultural, recorriendo los escenarios más diversos y creo que es sin lugar a dudas una forma de comprensión de la convivencia en tiempos de globalización.
En Chile el debate comenzó para nosotros en el año 2001, cuando junto a 4 organizaciones profesionales de la cultura, entre ellos los Editores Independientes, conformamos la Coalición Chilena para la Diversidad Cultural, que reúne hoy a más de quince asociaciones del mundo de la cultura, y hemos venido desarrollando en estos 10 años un trabajo en defensa del derecho de los estados a desarrollar políticas en cultura y jugar un rol activo junto a la sociedad civil en el desarrollo cultural de los países. Hemos propuesto reservas en la materia en las negociaciones de libre comercio, porque en el contexto de las negociaciones comerciales internacionales, una presión creciente se ejerce sobre algunos países para incitarlos a renunciar a su derecho de aplicar políticas culturales y a liberalizar el mercado de la cultura. La diversidad cultural es nuevamente amenazada por este choque entre las manifestaciones culturales globales, fuertemente estandarizadas, y la creación de la producción cultural nacional original y específica. El acceso de una oferta diversificada de contenido cultural nacional y proveniente de todas las regiones del mundo Es un derecho fundamental; solo la puesta en vigor de verdaderas políticas culturales nacionales, puede permitir el desarrollo de una producción cultural en cada país y hacer así posible esta diversidad de la oferta.
En el año 2003. La Unesco en la Conferencia General, decidió que la cuestión de la diversidad cultural, en lo que atañe a la protección de la diversidad de los contenidos culturales y las expresiones artísticas debía ser objeto de una Convención Internacional-
En Octubre del año 2005, la Convención sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales fue aprobada por 148 votos a favor, entre ellos Chile, y ha sido ratificada al día de hoy por 122 Estados más la Comunidad Europea,
Esta Convención es un instrumento internacional, vinculante, jurídicamente obligatorio, el primero de este tipo en derecho internacional, se le ha denominado La Carta Magna de la Cultura, es también una forma de humanizar la globalización. Ya que plantea principios de regulación, reconoce a las políticas públicas y el papel que le corresponde, e instaura un marco de solidaridad internacional, de manera de crear un ambiente que permita reforzar la movilidad de los artistas y creadores, favorecer un mejor acceso de sus obras a los circuitos internacionales de distribución, y fortalecer una mejor garantía de sus derechos, sin lugar a dudas es un instrumento audaz y osado en tiempo de globalización.
Lo que le interesa a la Convención, no son las pasadas manifestaciones de la creatividad cultural, sino el ejercicio mismo de ellas en el presente, y eso nos entrega una garantía de independencia cultural frente a la firma de los tratados de libre comercio que perjudican los productos nacionales, porque todos sabemos que la lógica de la mundialización, tiende a estandarizar los productos, las normas, las lenguas, y reducirlo todo a simple mercancía. Las expresiones culturales, transmiten identidad, valores y sentido, independientemente de los medios o tecnologías utilizados. Por ello uno de los objetivos de este Instrumento, es poner a la diversidad cultural como un valor transversal. No es solo un tema cultural, se vincula con la identidad misma de nuestros pueblos y reconoce que la defensa de la diversidad cultural es inseparable de un compromiso con los derechos y las libertades fundamentales; que la diversidad cultural se manifiesta en la originalidad y pluralidad de las identidades, de los grupos y sociedades; también reconoce la importancia de fomentar las capacidades creativas que se expresan a intercambian a través de diversas expresiones. Esto señala un cambio importante en la manera en que la diversidad como concepto se había entendido, a una visión más amplia, de entenderla como la creación y difusión de diversas expresiones artísticas y culturales.
Como todo texto jurídico vinculante, existen obligaciones y derechos de los Estados signatarios, que incluyen una serie de políticas y medidas para abordar la creatividad en todas sus implicaciones en el contexto actual de la globalización.
No es la idea analizar aquí la Convención en su totalidad, ya que tiene un preámbulo de 21 considerando y 35 artículos en 7 capítulos y un anexo de 6 artículos, pero si me interesa destacar lo más significativo, sin olvidarnos que este acuerdo no es un instrumento comercial, sino que uno esencialmente cultural, aunque haya nacido como una reacción a los efectos de la Organización Mundial de Comercio.
Por primera vez un tratado internacional toma en cuenta procesos y efectos de la globalización y reconoce la doble naturaleza de los bienes y servicios culturales. Entre sus objetivos está el favorecer la emergencia de sectores culturales dinámicos en los países en desarrollo a través del fortalecimiento de sus industrias culturales.
Bien se podría decir que esta Convención viene a reformular un equilibro sensible entre el comercio y la cultura, estableciendo un marco ético y normativo de comportamiento social para los Estados, la sociedad civil, y las Industrias Culturales. A partir de su entrada en vigor el año 2007, y a través de directivas operacionales, propone un marco de posibilidades para que artistas y creadores participen en los mercados nacionales e internacionales ,que nuestros productos sean remunerados, y accesibles a un amplio público, reconociendo la contribución de las Industrias Culturales al desarrollo del país.
Las políticas destinadas a la protección y promoción de la diversidad cultural, requieren disponer de recursos adecuados, y en ese sentido el tema es más complejo, en Chile el gasto público en cultura no alcanza el 0.5%. El presupuesto del Consejo Nacional de la Cultura, creció en un 1.1% este año. La mayoría de los planes de desarrollo regional, no consideran a la cultura, así como tampoco los planes de desarrollo comunal. Con mucho esfuerzo se ha logrado demostrar que las Industrias Culturales, el cine, el libro, y la música aportan un l.6% al producto interno bruto del país, mucho más que otras Industrias de gran importancia como la pesca y la industrias textil, pero es lamentable el Banco Central no lo considera un sector de la economía en sus mediciones.!!!(OPC)
Uno de los temas más significativos en la Convención es la participación de la sociedad civil, Art. 11, reconoce el papel fundamental que desempeñamos y los Estados miembros se comprometen a alentar la participación activa de ella en sus esfuerzos para lograr los objetivos de la Convención. Esta afirmación es una verdadera declaración de principios y de alguna manera implica un derecho a que supervisemos su aplicación, Pero no es nada fácil demandar del Estados, la transferencia de una cuota de su poder para permitir la existencia de una sociedad más participativa, aún así, Las Coaliciones para la Diversidad Cultural que integramos la red Internacional de Coaliciones, con 43 países, y más de 600 organizaciones culturales seguiremos teniendo una participación activa por la Convención, que nos permita entablar el diálogo y definir la responsabilidad de los gobiernos en todos los niveles para el seguimiento de la implementación, educando y sensibilizando al público
Es importante aclarar que esta no es una Convención sobre la diversidad multicultural y lingüística, ni tampoco una nueva obligación internacional que subordina a las demás, y nunca será una barrera para la circulación de bienes y servicios culturales extranjeros.
Ahora bien, este instrumento al servicio de la Diversidad Cultural tendrá valor en la medida en que los Estados la pongan efectivamente en práctica, por lo que su aplicación depende de la voluntad política de los gobiernos, y de la presión por cierto de la sociedad civil en cada país, para lograr que los derechos y obligaciones que establece esta Convención se cumplan.
Ahora es el momento de acoger nuevos aliados para la causa cultural que se preocupen por la protección de los derechos humanos, las libertades fundamentales, los derechos de las minorías y la promoción y protección de la diversidad cultural.
Para terminar, no puedo dejar de mencionar que en Chile aún existe una cultura de poca aceptación a la Diversidad, la muerte de Daniel Zamudio, asesinado a golpes, por un grupo de neo nazis es el reflejo de una sociedad que aún discrimina. La falta de una legislación facilita que haya actos discriminatorios, y esperamos que la ley que desde hace 7 años se tramita en el Congreso, apure su legislación, sin olvidar que la lucha en contra la discriminación debe llevarse a cabo en distintos frentes. Prevención y discriminación positiva, concientizar y educar en los valores de la tolerancia mutua, el respeto por la diversidad cultural, el diálogo intercultural, la convivencia pacífica, los derechos humanos y la ciudadanía participativa y democrática.
La Carta Iberoamericana del año 2006, establece que la diversidad cultural, es una “condición fundamental para la existencia humana, y sus expresiones constituyen un valioso factor para el avance y el bienestar de la humanidad en general, por la tanto esta diversidad debiera ser disfrutada, aceptada, adoptada y difundida en forma permanente para enriquecer nuestras sociedades.
Gracias
Mane Nett Sierpe
Actriz, Presidente
Coalición Chilena para la diversidad Cultural
Vice-Presidente (América) FICDC, (Federación Internacional de coaliciones para la D. Cultural.
Bibliografía.
Cultural Diversity in Peril…, Can cultural Policies Make a Difference? Sept. 2009
Aplicación de la Convención.lll UNESCO (Estudio 2010)
Cultural Diversity, Our Common Wealth, ( UNESCO, Alemania Conferencia? 2008
Pensamiento Iberoamericano. El Poder de la Diversidad Cultural.
Culturelink Joint Publications Series 9
Unesco Convención 2005.
IFFACCA. Convención de UNESCO
OPC- Observatorio, Políticas Culturales- Chile
Ivan Bernier.. La Convención UNESCO- 2005