MILE-DAVIS

Miles Davis (1926-1991)

Protagonismo: trompeta, líder.
Estilos: bebop, cool jazz, hard bop, post bop, jazz rock, jazz fusión.

La trayectoria musical de Miles Davis, el más grande e influyente trompetista moderno, abarca casi 50 años de jazz. Tres revoluciones en el avance del árbol genealógico del género llevan su firma y, según el catálogo reunido a través del tiempo, su discografía oficial (editada por sellos de renombre) supera los 110 títulos.
Su trompeta trascendió los cambios estilísticos y estéticos, transitando como figura superlativa por el bebop, el cool jazz, el jazz modal, la tercera corriente, el hard bop, el post bop, el jazz rock, el jazz funk, el jazz fusión e, incluso, el acid jazz. Entregó un aporte fundamental a prácticamente todos estos subestilos modernos, actuando y grabando con los mejores y más importantes músicos: desde Charlie Parker y Dizzy Gillespie en los años de la calle 52, hasta los experimentos del jazz electrónico de los 80. Únicamente el free jazz no sedujo a Miles. Y no sólo no lo sedujo sino que se llevó algunas de las más ácidas críticas con las que Davis acostumbraba a abofetear a los indeseables.
Miles fue siempre parte fundamental del mainstream, un pasional amante de la música armónica y melódica y un conservador, a pesar de su hambre por la innovación. Amparado en aquella actitud fría que lo caracterizó siempre (y racista, también), Davis se convirtió al poco tiempo de iniciarse en el jazz, en el símbolo del cool thing, con una personalidad gélida, escondida tras sus gafas ahumadas con las que prohibía al público mirarlo a los ojos o, directamente, tocando de espaldas a las audiencias. Era algo que describía abiertamente su desprecio por el mundo de los blancos y representaba su soledad, tristeza, luto y resignación. Ni siquiera su adicción a la heroína a fines de los 40, sus interminables problemas con la policía, su desproporcionado consumo de cocaína y sus permanentes quiebres emocionales pudieron con el atlético cuerpo y la fortaleza del artista, quien avanzó por los tiempos como el gran barómetro del jazz moderno creando música para el mundo. Falleció en 1991, a los 65 años, mientras grababa su álbum “Doo-Bop”.

Miles Davis Capitol Orchestra

Las sesiones preparadas por la Capitol Records en 1948 y 1949 significaron el arranque de Miles Davis como director y líder de ensambles, y la primera vez que inscribió su nombre en la historia del jazz. Luego de dejar el clásico quinteto de Charlie Parker (1945-48), Miles reunió a músicos de doble formación académica y jazzística para dar forma y sonido a un innovador experimento, donde el gran responsable del sonido es el arreglador Gil Evans. El ensayo se convirtió entonces en el álbum “Birth Of The Cool”, cuya música luego bautizó y encaminó el estilo del cool jazz de la costa oeste.
En este noneto histórico alinearon Miles Davis (trompeta), Lee Konitz (saxo alto), Kai Winding (trombón), Gerry Mulligan (saxo barítono), Gunther Schuller (trompa), Bill Barber (tuba), John Lewis (piano), Al McKibbon (contrabajo) y Max Roach (batería). Esta formación de noneto, un punto medio entre un combo y una orquesta, era en palabras de Gil Evans la mínima estructura de combinación con que se podían mantener las líneas musicales y sonoras de la orquesta de Claude Thornhill, en la que Evans había trabajado un nuevo sonido, y finalmente transferido a la Miles Davis Capitol Orchestra.

Miles Davis Classic Quintet

En sus 46 años de vida activa, Miles Davis se dio el gusto de hacer lo que quiso con un talento inigualable. En cada estilo innovador, salvo el free jazz, se instaló con gran presencia, marcando el pulso de la escena. Su primera banda estable luego de los ensayos del cool jazz, funcionó entre 1955 y 1956, y se le conoce como el “primer quinteto” o el “quinteto clásico”, que grabó una serie de álbumes esenciales en el hard bop (“Round About Midnight” (1955), “Workin’” (1956), “Cookin’” (1956, tal vez la más grande sesión musical de Miles), “Relaxin’” (1956) y  “Steamin’” (1956), y presentaba una sección rítmica formada por Red Garland (piano), Paul Chambers (contrabajo) y Philly Joe Jones (batería), más el joven John Coltrane en el saxo tenor, quien por entonces era un brote de quien se transformaría en el más grande tenorista moderno de la historia.

Miles Davis Modern Quintet

Tras un pequeño paréntesis en que produjo sus colaboraciones con el arreglador Gil Evans y lideró el sexteto histórico de “Kind Of Blue” (1959), Miles Davis apareció con aires renovados en 1963 para dar vida a su segundo quinteto estable. Esta vez con músicos de respaldo mucho más jóvenes que él. Esta banda es considerada como el momento de mayor innovación de Davis en el jazz moderno. Wayne Shorter (saxo tenor), Herbie Hancock (piano), Ron Carter (contrabajo) y el diecisieteañero Tony Williams (batería) funcionaron con Miles hasta 1968, en una época en que su música rediseñó el lenguaje del bop incluyendo sus creaciones en el naciente post bop.

Miles Davis Bitches Brew Band

Tras disolver su segundo quinteto en 1968, y experimentar nuevas sensaciones con la música de James Brown, Sly Stone y Jimi Hendrix, Davis cristalizó un viraje complejo hacia una música que jamás fue comprendida por los puristas. Incorporó teclados y bajos eléctricos a sus bandas y reunió a lo más selecto de la nueva generación de músicos para producir nuevas exploraciones con la música eléctrica. El resultado fue una banda seminal formada por un poderoso colectivo que tocaba simultáneamente (Chick Corea, Larry Young y Joe Zawinul en los teclados; Dave Holland y Harvey Brooks en los bajos; Jack DeJohnette, Charles Alias y Lenny White en las baterías; Jim Riley en la percusión; Wayne Shorter en el saxo soprano; Bennie Maupin en el clarinete bajo; y John McLaughlin en la guitarra eléctrica). El resultado fue el álbum de ocho caras “Bitches Brew”, que inauguró la era del jazz rock.

Artista similares:

Sonny Rollins, Art Blakey, Gil Evans, Thelonious Monk, Kenny Dorham, Cannonball Adderley, Freddie Hubbard, Jackie McLean, Bill Evans, Max Roach, John Coltrane, Wayne Shorter, Lee Morgan, Tony Williams, Al Foster, Marcus Miller

LUMINARIAS MUSICALES:

“Birth of the Cool” (1949):

Su nombre lo indica: “el nacimiento del cool”. Se refiere a la primera revolución de Davis en el jazz frío, luego de tres años de integrar el quinteto boper de Charlie Parker. A través de una inusual formación de noneto, Davis da vida a los arreglos que Gil Evans, Gerry Mulligan y John Lewis habían preparado para esta banda histórica que marcó el camino del cool jazz californiano de los 50 con sus tonos elegantes y precavidos y una explícita ausencia de improvisación bop. La Capitol Orchestra se presentó en el club bebop Royal Roost con un contrato por dos semanas, y dado el golpe que significó la nueva música, sólo permaneció aquellas dos semanas en el escenario. Fue la primera vez que en el jazz se dio tanta importancia a las partituras, cuando Miles hizo instalar en el frontis del club un letrero que decía: “Arreglos de Gil Evans, Gerry Mulligan y John Lewis”.

“Bags Groove” (1954):

Una grandiosa reunión de all-stars de los 40 y 50 al mando de Davis en los años posteriores a su desenganche de la heroína y el regreso al placer de la música verdadera. También un homenaje al vibrafonista Milt Jackson (apodado “Bags”, cuyo sonido en las placas es el hilo conductor de la música). Aparecen además Thelonious Monk y Horace Silver (piano), Sonny Rollins (saxo tenor), Percy Heath (contrabajo) y Kenny Clarke (batería). Es el período de desarrollo personal del sonido solitario de Miles Davis, que se ubica entre la consolidación del cool jazz a fines de los 40s y el estallido de la época de oro con su primer quinteto en 1955.

“Cookin’” (1956):

Tal vez la más grande sesión musical de Miles avis. Nunca antes había estado rodeado de músicos tan incondicionales y con sus talentos dirigidos completamente hacia el trompetista. Secundan a Davis en este primer quinteto John Coltrane (saxo tenor), Red Garland (piano), Paul Chambers (contrabajo) y Philly Joe Jones (batería), quienes entregan elegantes arreglos para standards como “My Funny Valentine”, “Airegin” y “Blues By Five”. Miles Davis incluye así su música en el circuito de hard bop naciente, donde ubicó a su banda entre los quinteto de Max Roach y Clifford Brown y de Horace Silver y Art Blakey. En adelante vendrían los años clave de Miles Davis como líder de conjuntos y como innovador estandarte del mainstream.

“Miles Ahead” (1957):

Es la primera de las tres colaboraciones con el arreglador y director de orquesta Gil Evans. Representa el ingreso de Miles Davis en los territorios y sonoridades de la música docta aplicada al jazz. Es Davis en uno de sus momentos de gloria, elevado a la categoría de héroe como solista estrella y aplaudido por teatros desbordantes, con sonido y estilo ampliamente reconocidos, y acompañado por una orquesta de 19 músicos. Curiosamente, Gil Evans exime aquí la sección de saxofones tradicional de las big bands e integra una peculiar instrumentación con cornos, tuba, clarinete bajo y flauta que le dan a la orquesta un sonido proveniente de la línea de Claude Thornhill. Es el punto inicial de la trilogía Davis-Evans que se completa con “Porgy And Bess” (1958) y “Sketches Of Spain” (1960).

“Ascenseur Pour L’Echafaud” (1958):

Miles Davis fue invitado por el cineasta Louis Malle a participar en su película “Ascensor para el cadalso” como creador de la banda sonora. Tras revisar algunas copias de las escenas, Davis hizo tocar a su quinteto franco-americano en un viejo y oscuro edificio de París, donde logró la atmósfera ideal para la improvisación colectiva sobre algunos de sus borradores musicales de cool jazz. Actúan Barney Wilem (saxo tenor), Rene Urtreger (piano), Pierre Michelot (contrabajo) y Kenny Clarke (batería). Un brillante guión de suspenso que logra momentos de perfección sonora a cargo de Davis en las escenas de una perturbada y solitaria Jeanne Moreau errando por los Champs-Élysées.

“Milestones” (1958):

Es el paso clave desde su quinteto clásico hacia su gran sexteto que haría historia en “Kind Of Blue”. Se une a los músicos (John Coltrane, saxo tenor; Red Garland, piano; Paul Chambers, contrabajo; Philly Joe Jones, batería) el saxofonista alto Cannonball Adderley y se impone en la música un acento de elegancia y blues que luego alcanzaría la perfección en 1959 y en algunos trabajos siguientes. Piedras preciosas de “Milestones” son “Two Bass Hit”, “Straight No Chaser” y “Billy Boy”.

“Kind of Blue” (1959):

Esta obra está reconocida como la quintaesencia del jazz moderno. Los bocetos e improvisaciones incluidos en “Kind of Blue” marcan el inicio del llamado “jazz modal”, principalmente gracias al novedoso pensamiento del pianista Bill Evans. Manteniendo en todo momento su distintiva soledad musical, Davis despertó hacia otras formas de expresión sonora y entonces revolucionó el jazz por segunda vez. Se acaban así las secuencias lineales de acordes y se ingresa en las amplias posibilidades de tránsito por las escalas a partir de alguna nota determinada. La siguiente generación de músicos de jazz adoptaría los modos de “Kind Of Blue” para construir un nuevo peldaño evolutivo. El sexteto presenta, además de Davis y Evans, a John Coltrane (saxo tenor), Cannonball Adderley (saxo alto), Paul Chambers (contrabajo) y Jimmy Cobb (batería).

“Miles Smiles” (1966):

En una época en la que John Coltrane y su cuarteto habían puesto en jaque a los grandes jazzistas con una música arrolladora, Miles Davis debió redoblar esfuerzos para ponerse a la altura de la innovación sonora que estaba estableciendo su ex tenorista. Una nueva banda, con mayor frescura en la interpretación colectiva y una función mucho más conductiva que creativa en Davis, hicieron de “Miles Smiles” la obra cúlmine en los años post bop de su segundo quinteto (también llamado “el quinteto moderno”, que funcionó entre 1965 y 1968). Esta banda marcó un final abrupto para los tradicionales quintetos de hard bop. Ahora rodeaban a Davis músicos con nuevas ideas, mucho más jóvenes y relativamente desconocidos: Wayne Shorter (saxo tenor), Herbie Hancock (piano), Ron Carter (contrabajo) y Tony Williams (batería). Prácticamente, la totalidad de las piezas fueron escritas para Miles por estos jóvenes y brillantes muchachos.

“Bitches Brew” (1970):

Influenciado por Jimi Hendrix, Davis produjo la tercera revolución musical de la historia que lleva su firma. El jazz rock nació durante las sesiones de grabación del álbum cuádruple “Bitches Brew”. La razón era simple: una música que sintetizaba los instrumentos electrónicos del rock de Hendrix y la improvisación del jazz de Davis y su colectivo de jóvenes músicos (Joe Zawinul, John McLaughlin, Chick Corea, Dave Holland y Jack DeJohnette, entre otros). Estas espléndidas sesiones de improvisación colectiva, según recuerda Davis, hacían hervir la sangre de los nuevos músicos, quienes tenían todos sus sentidos proyectados hacia la dirección musical con que Miles conducía la banda. Gracias a esta obra histórica se generó una nueva vertiente jazzística, un tanto alejada de la corriente central, pero sumamente expresiva y exitosa en los años 70: la era del jazz eléctrico.

“Amandla” (1989):

Tras un retiro musical que duró cinco años, Miles Davis inició su última etapa creativa. Ciertamente, el período peor evaluado y más criticado debido a su alejamiento sustancial del jazz puro e ingreso directo en el jazz electrónico, la fusión y el pop. En 1981 comenzó este capítulo final, con la grabación de una serie de bizarros discos entre los que destaca “Amandla”, editado dos años antes de morir. Al mando de bandas multiculturales que tenían otras motivaciones y direcciones musicales, Miles igualmente dio cuenta de un talento atemporal, a pesar de vivir agobiado por la pérdida de la voz, los dolores de su prótesis de cadera y el consumo indiscriminado de cocaína. Aparecen aquí solistas como Kenny Garrett (saxo alto), Rick Margitza (saxo tenor), Marcus Miller (bajo eléctrico), Joey DeFrancesco (teclados) y Al Foster (batería).

Iñigo Díaz.