Duke Ellington

Duke Ellington (1899-1974)

Desde la ciudad de Washington DC surgió el músico que se transformaría en el más grande compositor de todos los tiempos en Estados Unidos. Edward Kennedy Ellington, más conocido como “El Duque”, fue un genio indiscutido, la piedra angular en la construcción de la gloriosa era del swing. Escribió centenares de piezas standards universales y atemporales, y dirigió espléndidas orquestas que le dieron color, sabor y sonido principalmente a los años ‘20 y ‘30.

Su talento frente a las partituras se ubica junto con hombres como George Gerwshin, Cole Porter e Irving Berlin, pero finalmente por trayectoria, popularidad e innovación creativa, Ellington supera a los tres con largueza y presencia. Duke no sólo brilló como compositor y conductor de orquestas, sino que además fue un brillante pianista forjado inicialmente en el stride, desde los siete años de edad, como seguidor aventajado de James P. Johnson y Fats Waller. Apenas con 18 años integró su primer conjunto de jazz, pero no tardó demasiado en transformarse en su líder debido a un talento notorio y una perfección de ideas que sobrepasaba a sus pares.

Por sus big bands que hicieron famoso el barrio neoyorquino de Harlem pasaron prácticamente todos los grandes nombres del jazz clásico y del swing: Sidney Bechet, Tricky Sam Nanton, Cootie Williams, Arthur Whetsol, Lawrence Brown, Barney Bigard, Rex Stwewart, Jimmy Blanton, Ben Webster, Jimmy Forrest y su gran colaborador, Johnny Hodges.

Duke Ellington & The Washingtonians

En 1923 Duke Ellington alineó en la que sería su primera banda personal, The Washingtonians, un quinteto de músicos amigos provenientes de la capital administrativa de Estados Unidos. Los Washingtonians viajaron constamentemente a Nueva York para actuar en el viejo Hollywood Club. Fueron los primeros aprontes de Ellington en los estilos como el stride que estaba recogiendo de Willie “The Lion” Smith y de James P. Johnson, previo a la explosión del dinero fácil y sus grandes orquestas que marcarían para siempre el avance del jazz.

Duke Ellington & The Jungle Band

Luego de instalarse en Nueva York junto con los Washingtonians (su banda original, de 1923), Duke Ellington maduró como músico y evolucionó junto con el avance de un jazz que ingresaba lentamente en la era del swing. Su orquesta (Duke Ellington & His Orchestra), llegó a transformarse por gran distancia en la más importante de la big bands de los años ’30 y su director musical acumuló en su bitácora creativa cientos de piezas de la música pop de entonces, así como el boceto original de la llamada “jungle music”, una forma de swing de pulsante progresión que sugería sonidos tribales de las selvas africanas. “The Jungle Band” fue uno de los pseudónimos que por esos años adoptó su explosiva orquesta.

Duke Ellington & His Cotton Club Orchestra

En el segundo piso del viejo edificio del número 644 de Lexington Avenue, justo en la esquina de la calle 142 oeste en Harlem, las noches de fines de los años ‘20s hervían a swing, baile y transpiración. La orquesta de Duke Ellington exponía magistralmente su repertorio sincopado en las dependencias del Cotton Club, uno de los locales nocturnos más importantes y trascendentales de la historia del jazz. Entre 1927 y 1930 la orquesta del “Duque” funcionó como número estable, cosa que le significó adquirir el rótulo de “His Cotton Club Orchestra” antes de instalarse en los clubes del downtown. Era una banda formada únicamente por músicos negros, que tocaban para una audiencia clasista formada únicamente por blancos. La orquesta del Cotton Club fue parte de los primeros ensayos del swing que luego dominaría toda la década.

Artistas similares:

James P. Johnson, Count Basie, Fletcher Henderson, Willie “The Lion” Smith, Charlie Johnson, Jimmie Lunceford, Glenn Miller, Cab Calloway, Bennie Moten, Fats Waller

Luminarias musicales:

Early Ellington (1926-1931), (1926-1931)

Esta serie de tres volúmenes contiene todas las grabaciones realizadas por un joven Ellington para las etiquetas Brunswick y Vocalion de la casa Decca. Son los primeros momentos creativos e interpretativos de Duke como director y pianista en busca de un sonido colectivo para su orquesta, que ya al finalizar los años ‘20, vislumbraba las señales de lo que serían sus rasgos distintivos y definitivos. Aparecen en acción los trompetistas Bubber Miley, Freddie Jenkins y Arthur Whetsol, el trombonista Tricky Sam Nanton, el clarinetista Barney Bigard, el saxofonista alto Johnny Hodges y el saxofonista barítono Harry Carney.

Okeh Ellington, (1927-1930)

Uno de los álbumes de Duke Ellington mejor calificados por los especialistas. Okeh es el sello independiente que grabó parte de la música de este período ellingtoniano, aunque dado su éxito fue adquirido por la multinacional Columbia. En estos surcos aparecen nuevamente algunos de los solistas que hicieron grande a la banda del Duque: Bubber Miley (trompeta), Tricky Sam Nanton (trombón), Barney Bigard (clarinete) y Johnny Hodges (saxo alto). Todos ellos muy conectados con el swing latente y expresivo de los últimos años de la década.

Jungle Nights In Harlem, (1927-1932)

Los espectaculares años del Cotton Club serán recordados por siempre como parte trascendental de la historia del swing. En el período 1927-32, los ejecutivos del sello Bluebird aprovecharon al máximo el éxitoso momento de Ellington registrando cientos de horas con las big bands del Duque en acción. Puntos culmines están en las interpretaciones de melodías históricas como “A Night At The Cotton Club” o “Bandanna Babies”.

Solos, Duets And Trios (1932)

La versatilidad de Ellington queda de manifiesto a través de sus primeros años en el jazz. Así como es el más grande compositor popular norteamericano y uno de los mejores directores de orquesta, también es capaz de ejecutar magníficos soliloquios de piano, duetos con el pianista Billy Strayhorn o el contrabajista Jimmy Blanton, y dirigir tríos básicos de jazz puro. Una obra de colección.

Duke’s Men: The Small Groups, Vol. 1, (1934-1938)

El éxito obtenido en los años ‘30 le permitieron a Ellington escribir e interpretar música con pequeños conjuntos de jazz que formaba con músicos de sus big bands, y que además operaban simultáneamente. Este primer volumen contiene 45 bellas piezas, donde aparecen sus más queridos solistas, Rex Stewart (corneta), Cootie Williams (trompeta), Barney Bigard (clarinete) y Johnny Hodges (saxo alto).

Duke In Boston (1939-1940)

Las apariciones en vivo del Duque a fines de los ‘30 lo encuentran tal vez en el peldaño anterior a su máximo momento musical. Para los coleccionistas este registro en escenarios de Boston no debe pasar inadvertido. Es la Duke Ellington Orchestra en gran forma, con músicos que han alcanzado madurez bajo su precisa dirección: Cottie Williams y Rex Stewart en la sección de trompetas, Tricky San Nanton y Lawrence Brown en la de trombones, Barney Bigard en el clarinete, Johnny Hodges en el saxo alto, Harry Carney en el saxo barítono, Jimmy Blanton en el contrabajo y los cantantes Herb Jeffries y Ivie Anderson.

The Blanton-Webster Band, (1939-1942)

Un box de tres volúmenes reúne 66 tonadas interpretadas por la Duke Ellington Orchestra durante el período que muchos críticos consideran como el más importante en la carrera de Duke. Son los años en que el saxofonista tenor Ben Webster estaba siendo una alternativa al enorme Coleman Hawkins. Y además son los años en que el contrabajista Jimmy Blanton se estaba transformando en el primer innovador de las cuatro cuerdas. Sus piezas destacadas son “Koko”, “Concerto For Cootie”, “Cotton-tail”, “Warm Valley” y “Take The A Train”.

Sophisticated Lady, (1940-1946)

La música contenida en este álbum pertenece a los períodos 1940-42 y 1945-46, y representa una acertada opción para introducirse en esta siguiente etapa de la música de Ellington. Algunos viejos standards son respaldados por la nueva banda del Duque, que tiene las voces de Joya Sherrill, Kay Davis y Marie Ellington como solistas.

The Carnegie Hall Concerts (Juanary 1943), (1943)

Las actuaciones del 23 y 28 de enero de 1943 quedaron registradas para siempre como parte de los más grande que Duke Ellington entregó al jazz. Esta vez a cargo de un All-Stars con estructura de orquesta, Ellington dirige piezas maestras, como la largamente aclamada suite “Black, Brown And Beige”. A cargo de estos conciertos en el teatro neoyorquino están las brillantes secciones de trompetas con Rex Stewart, Ray Nance y Shorty Baker, las de trombones con Tricky San Nanton y Lawrence Brown, y la de saxofones con Johnny Hodges en el alto, Ben Webster en el tenor y Harry Carney en el barítono.

Uptown, (1952)

Tras la deserción del espléndido saxofonista alto Johnny Hodges en 1951, la orquesta de Ellington vivió algunos pasajes de sequía musical. Sin embargo supo sobreponerse al traspié de perder a su mejor solista y siguió adelante con la defensa del swing en los años claves del bop. Su banda en esta época es visiblemente más heterogénea, con una cantante bebop como Betty Roche, dos clarinetistas de diferentes escuelas como el tradicional Russell Procope y el modernista Jimmy Hamilton, o el trompetista boper Clark Terry.

Back To Back (1959)

Durante años una de las máximas atracciones en las big bands de Duke Ellington fue la presencia del saxofonista alto Johnny Hodges, quien abandonó el proyecto en 1951. Años más tarde, ya plenamente consolidado como solista y líder, volvió a unirse a Ellington para grabar un álbum que en cierta medida los igualaba en peso específico. Back To Back (“espalda a espalda”, o “vuelta a vuelta”, o “lado a lado”) es el planteamiento profundo de este trabajo situado en un explícito contexto de blues (“Wabash Blues”, “Basin Street Blues”, “Weary Blues”, “St. Louis Blues”). La banda tiene además a hombres como Harry Edison (trompeta), Les Spann (guitarra), Sam Jones (contrabajo) y Papa Jo Jones (batería).

First Time! The Count Meets Duke, (1961)

La asociación más esperada del swing sólo dio sus frutos en 1961. Los dos “nobles” de la era de las grandes orquestas –el Duque y el Conde- unieron sus talentos y sus músicos estrellas para concretar un encuentro histórico. Duke Ellington y Count Basie fueron enconados rivales durante 25 años sin perder la admiración que se tenían. Ambos dirigen nuevos arreglos para melodías de antaño y además tocan el piano en una interacción francamente maravillosa.