Diversidad Cultural

Conclusiones de la Mesa sobre Diversidad

Agradecemos su asistencia y valiosa participación en nuestra tercera mesa de diálogo titulada “Diversidad Cultural: ¿Es la cultura una mercancía más?”, realizada el martes 12 de abril.
Esta fue la tercera cita de un ciclo titulado “EL PODER DE LA CULTURA”.
Se trata de un espacio de encuentro, ejemplo de alianza estratégica entre el mundo privado y las diversas plataformas culturales y creativas de la sociedad civil, para ganar tiempo reflexionando en torno a la cultura y las artes.
El concepto “EL PODER DE LA CULTURA” forma parte del documento Nuestra Diversidad Creativa publicado por UNESCO. Texto en que Javier Pérez de Cuellar hace un llamado a promover una cultura de paz y aprender a vivir a juntos en diversidad. Dos vectores que cruzan la línea editorial de esta cita.
Convocaron Corporación Cultural ARTE+, Asociación de Gestores Culturales de Chile, ADCULTURA, Coalición Chilena para la Diversidad Cultural, la Fundación el Observatorio; y el Centro de Innovación y Marketing de la Universidad del Pacífico.
Como es habitual, los resultados serán enviados, entre otros, al Ministro de Cultura, a los miembros del Directorio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes; y a la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, como un aporte al desarrollo de políticas públicas en cultura.
Tuvimos la alegría de contar con la participación de los siguientes expertos panelistas: Paulo Slachevsky, Director Lom Ediciones; Philippe Valeri, Consejero de Cooperación y Acción Cultural Embajada de Francia; Gustavo Cárdenas, Pro Secretario General Universidad UNIACC; Felipe Sandoval, experto en TLC, Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales; Elisa Loncon, Experta en Educación Intercultural, USACH. Moderó: Pía Rey, Vicepresidenta de la Coalición Chilena para la Diversidad Cultural, miembro directiva Sindicato de Profesionales y Técnicos del Cine y el Audiovisual, SINTECI.

Mesa de Diálogo Nº3
“Diversidad Cultural: ¿Es la cultura una mercancía más?”
Fecha: Martes 12 de abril, Galería Patricia Ready.
Objetivo General
Tercera mesa de diálogo de un ciclo que se inició con éxito el 2010 bajo el nombre “El Poder de la Cultura”, en honor al documento Nuestra Diversidad Creativa, publicado por UNESCO. Texto en que Javier Pérez de Cuéllar hace un llamado a promover una cultura de paz y aprender a vivir juntos en diversidad, dos vectores que cruzan la línea editorial de esta iniciativa.
Objetivo Específico

Estos encuentros son un buen ejemplo de alianza estratégica entre el mundo privado y las diversas plataformas de la sociedad civil para reflexionar en torno a la Cultura y las Artes.

Los resultados son enviados a los miembros de la institucionalidad cultural como un aporte a las políticas públicas en cultura actualmente en desarrollo.

La mesa titulada “Diversidad Cultural: ¿Es la cultura una mercancía más?” fue transmitida en vivo y en directo por el Canal interno de la Universidad del Pacífico y online a través del portal de la Cultura y las Artes www.miracultura.cl/tv

Convocan: Corporación Cultural ARTE+ y Galería Patricia Ready, la Asociación de Gestores Culturales de Chile (ADCULTURA), la Coalición Chilena para la Diversidad Cultural, el Observatorio de Medios FUCATEL, la Fundación El Observatorio y el Centro de Innovación y Marketing de la Universidad del Pacífico.

Panelistas: Philippe Valeri, Consejero de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia; Gustavo Cárdenas, Pro Secretario General Universidad UNIACC y miembro Directorio Consejo Nacional de la Cultura y las Artes; Felipe Sandoval, experto en TLC, Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales; Elisa Loncon, Experta en Educación Intercultural, docente de la USACH; y Paulo Slachevsky, Director Lom Ediciones.

Moderadora: Pía Rey, Directora de Arte Audiovisual, Vicepresidenta Coalición Chilena para la Diversidad Cultural.

CONCLUSIONES

Considerando que en octubre de 2005 fue aprobada por los países miembros de UNESCO la Convención sobre la Protección y la Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales, la cual entró en vigencia en marzo de 2007, los asistentes a esta mesa de diálogo dejan consignados los siguientes puntos:

1.- La Convención de UNESCO reconoce “la índole específica de los bienes y servicios culturales, los derechos soberanos de los estados a conservar, adoptar y aplicar las políticas y medidas que estimen necesarias para proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales en sus respectivos territorios, fortalecer la cooperación y solidaridad internacionales en un espíritu de colaboración a fin de reforzar, en particular, las capacidades de los países en desarrollo con objeto de proteger y promover la diversidad de las expresiones culturales”.

2.- Este es un instrumento normativo inédito que tiene por objeto reforzar los cinco eslabones inseparables de una misma cadena: Creación, Producción, Distribución, Difusión, Acceso y disfrute de las expresiones culturales, transmitidas por las actividades, los bienes y los servicios culturales.

3.- La diferencia de género, la importancia de los Pueblos Originarios, entre otros, para promover una verdadera Cultura de Paz, y el concepto de que la cultura no es transable como una mera mercancía, son ejes esenciales de este instrumento normativo ratificado por los congresos de los estados miembros de UNESCO.

4.- Se agradece el saludo y la invitación de Ximena Vidal, Presidenta de la Comisión de Cultura de la Cámara del Diputados, a remitir a dicha instancia los resultados de esta mesa de trabajo (Anexo I).

5.- La pregunta respecto a si la cultura es una mercancía más es un tema vigente, tanto en la Organización Mundial del Comercio como en la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Mientras la OMC busca suprimir las cláusulas de los Estados, consideradas como un posible freno al libre comercio de los bienes y servicios culturales (entre ellas, las barreras aduaneras, subvenciones y cuotas de pantalla), UNESCO promueve el concepto de diversidad cultural justamente para que los Estados mantengan su soberanía en la definición de políticas públicas, pudiendo establecer, entre otros, modelos de asistencia o subvención estatal para el sector de la cultura.

6.- Las subvenciones a la cultura suelen ser consideradas por la OMC como una distorsión frente al libre mercado, pero en realidad lo que buscan los Estados es fortalecer una diferenciación de la cultura del resto de los bienes que se tranzan en el mercado.

7.- Es un error pensar que luego de la aprobación y ratificación de la Convención, esa “batalla” ante la OMC está resuelta. Se hace un llamado de atención al mundo de la cultura, pues la presión para liberalizar todos los sectores en el mercado existe de modo permanente en el seno de la OMC. No se puede dejar a la cultura en las manos invisibles del mercado. Se debe reafirmar la especificidad de la cultura y reconocer la necesidad de adoptar instrumentos para protegerla: es necesario implementar medidas concretas por los Estados miembros de UNESCO para proteger las culturas, tales como subvenciones a la cinematografía nacional o habilitación de espacios en los medios de difusión para resguardar las expresiones culturales de las minorías, por ejemplo, estableciendo lo que técnicamente se denomina un sistema de “cuotas de pantalla”.

8.- Todas las culturas tienen la misma dignidad y merecen el mismo respeto.

9.- Se informa a la mesa que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes elabora un nuevo documento de Políticas Públicas de Cultura que regirá hasta 2016. Para tales efectos se han recogido diversos contenidos a partir de distintas fuentes y metodologías, entre los que se incluyen los resultados de las Convenciones Anuales de cultura, los focus group que convocan a los agentes culturales relevantes y encuestas como la efectuada en febrero de este año en Internet bajo el concepto de “consulta ciudadana”.

10.- Chile debe hacer honor a la ratificación de la Convención de UNESCO, recogiendo en gran medida sus principios y recomendaciones en el documento sobre políticas públicas anunciado por el CNCA.

11.- El experto de la Dirección de Asuntos Económicos del Ministerio de Relaciones Exteriores, DIRECON, informa que esa es la entidad encargada de buscar de manera razonable y seria una convivencia equilibrada entre las obligaciones de la Convención de UNESCO y las obligaciones que Chile suscribió en sus acuerdos comerciales. Al respecto, nuestro país ha firmado y suscrito 20 acuerdos de libre comercio que incluyen 55 países y que representan a más del 98% del comercio de Chile con el mundo. Más del 98% de nuestro comercio cuenta con algún tipo de preferencia, sin distinción alguna entre los productos con contenido cultural.

12.- En el ámbito de los tratados internacionales, se destacan las siguientes tres instancias de negociación en que la cultura adquiere preponderancia: El Tratado de Libre Comercio con Canadá, en que Chile enfrenta por primera vez el dilema de la cultura como mercancía y acepta la propuesta de Canadá relativa a una amplia “excepción cultural” para dar tratamiento especial al sector; el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, en vigor desde 2004 y con un acuerdo de “reserva cultural”; y la Convención sobre Diversidad Cultural de UNESCO, un tratado internacional que convive con la OMC y cuyos artículos son obligatorios para los Estados que la ratificaron.

13.- Los 153 países miembros de OMC son a su vez miembros de UNESCO, por lo que DIRECON hace notar a la mesa que los planteamientos de los países ante UNESCO respecto del tratamiento que debe darse a cultura en el mercado son disímiles a los que estos países plantean en la OMC. Ante la pregunta respecto a si la OMC tiene como propósito convertir a la cultura en una mercancía más, el experto precisa que esa no ha sido la postura de Chile.

14.- En América Latina hay 600 pueblos indígenas, en distintos ecosistemas con 30 a 40 millones de personas, en ellos hay 500 lenguas pertenecientes a 100 diferentes familias lingüísticas. Hoy, estas lenguas y culturas están en riesgo de desaparecer. A lo que se agregan situaciones de racismo, clasismo, discriminación, invisibilidad e insensibilidad.

15.- Para los pueblos originarios la diversidad cultural dice relación con la memoria, la identidad, la lengua y los elementos de la naturaleza. Reconocen una relación estrecha entre diversidad cultural y diversidad biológica.

16.- Chile aún no reconoce la diversidad lingüística cultural, porque los pueblos originarios no están representados en las leyes nacionales. Entre las demandas concretas, la educación intercultural debe ser para todos los chilenos pues es la manera de desarrollar la sensibilidad frente a las diferencias y promover la capacidad de aprecio por el aporte de esos pueblos indígenas.

17.- La última crisis mundial dejó de manifiesto que el mercado no se regula por sí solo y que el funcionamiento del sistema económico y financiero requiere de regulaciones, controles y leyes que impidan o limiten la especulación, la concentración y el mal uso de la información.

18.- En la construcción de mundo, la defensa de la paz, de los derechos humanos y laborales, la protección del medio ambiente, han venido a frenar excesos y crueldades del sistema económico. La búsqueda por al menos equilibrar los intereses económicos respecto de otras perspectivas ha sido uno de los elementos que está en la base de la lucha por mayores derechos humanos y sociales. Se reconoce la importancia en este tema de la plataforma internacional integrada por organismos como OIT, UNESCO y FAO.

19.- Es inaceptable que la OMC reine sobre los otros organismos y tratados internacionales. El desarrollo, la justicia y la construcción de un mundo en paz requieren un trato equilibrado y el respeto a los derechos culturales establecidos en la Convención Internacional para la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales de UNESCO.

20.- Hoy hay menos posibilidad que en los años 60 de leer poetas latinoamericanos, ver cine mexicano, francés, italiano o escuchar música chilena en las radios locales. Las cifras publicadas por el Instituto de Estadísticas de UNESCO arrojan los siguientes resultados: India es el país que más películas realiza, con 1.071 producciones en 2006; Nigeria, 872; Estados Unidos, 472; Japón, 417; China, 330; Francia, 203. Pero más del 90% de las películas exhibidas en las pantallas de cine y TV son de origen norteamericano. Industria que, a su vez, produce menos del 10% de los largometrajes a nivel mundial.

21.- Se toma nota del estudio presentado por Paulo Slachevsky, director de LOM Ediciones: El domingo 19 de diciembre de 2010, excluyendo las salas de cine arte (7 en la capital), se registraron 792 funciones en 19 cines, que ofrecieron 15 películas diferentes: 13 superproducciones norteamericanas, una inglesa y una chilena. De las 792 funciones, cinco fueron de la película chilena y séis, del filme inglés. Es decir, estas 11 funciones representaron el 1,4% de la exhibición total de una jornada. Las tres películas que más se exhibieron coparon 560 funciones, concentrando así un 70,7% de la exhibición total del cine en un día en Santiago. Un 98,6% de las pantallas comerciales de las capitales están dedicadas al cine hecho en Hollywood. Lo mismo ocurre con la programación de cine o series en TV cable o de películas exhibidas en un avión. Muchas veces no se le da ni un 1% de tribuna a lo diferente.

22.- El intercambio cultural diverso y el derecho de los Estados de regular soberanamente en materia cultural debe ser respetado en las negociaciones internacionales de libre comercio. Es evidente la necesidad de una acción mancomunada de la sociedad civil e instituciones públicas para evitar que la riqueza de las expresiones culturales sea marginada. Las Coaliciones para la Diversidad cultural en los distintos países del mundo tienen una posición activa al respecto.

23.- Por último, es fundamental respetar los compromisos suscritos en la Convención de UNESCO en las negociaciones internacionales de libre comercio. Esto es, resguardar la capacidad reguladora del Estado en materia cultural; ampliar el abanico de políticas culturales con medidas que no se limiten a subsidios y fondos concursables; recuperar la valoración social de las expresiones culturales locales en nuestras sociedades y trabajar para construir un marco sustentable para las Industrias Culturales y Creativas de cada país, para reconstruir un tejido cultural entre los países de América Latina y del mundo.

Santiago, 12 de abril de 2011

ANEXO I

SALUDO ESCRITO

Diputada Ximena Vidal

Integrante de las comisiones de Trabajo y Seguridad Social, Cultura y de las Artes y Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Chile.

“Diversidad Cultural, una carencia más”. Cuando hablamos de carencias nos referimos a la falta de cuidado, a la falta de protección, a la falta de consideración, a la falta de legislación y acción política dirigida a hacerse cargo de la diversidad cultural.

Desde el año 2001, cuando se estableció la Diversidad Cultural como Patrimonio de la Humanidad por su valor intrínseco para el desarrollo social y no sólo para el crecimiento económico, las diferentes culturas y, por tanto, las ideas, costumbres, tradiciones e historias humanas y en nuestro caso “las diversas culturas chilenas” deberían estar en el primer plano de nuestra agenda.

La dimensión económica de todas las formas de desarrollo no nos permite actuar con mayor énfasis en el fomento de políticas públicas dirigidas a que la diversidad cultural esté presente como motor integral de crecimiento.

Por eso, felicito este espacio que ustedes organizan. Es fundamental conversar e intentar llegar a acuerdos sociales que potencien las acciones a realizar en las áreas correspondientes. Sólo con el mandato popular que ustedes y otros ejercen, podremos revertir la carencia en un exceso, que es el antónimo con el que nos  gustaría contar, ¿verdad? Quejarnos por el exceso de cuidados, por el exceso de actividades y acciones que se ejercieran en nuestro país por la diversidad cultural.

La realidad dice otra cosa, pero no pedimos excesos, pedimos equilibrios entre la visión de la cultura como mercancía y la cultura como pieza integral de desarrollo desde su diversidad. Tal vez, si no cargamos los conceptos con mochilas de ideologismos, me refiero  a considerar la cultura como mercancía, que se traduce en acciones públicas, las cuales van en desmedro de fomentar la diversidad cultural como fuente del desarrollo económico y social, estaríamos en un mejor escenario país.

La importancia que la autoridad máxima cultural del país le da al arrendamiento de Chile como locaciones para la producción cinematográfica de Hollywood, por ejemplo, limita la dimensión completa que contiene la cultura como base de un desarrollo social con valor agregado. Esos son los riesgos de una mirada sesgada en lo económico o mercantil. Pueden impedir un crecimiento económico social y cultural de acuerdo al respeto y consideración de los Derechos sociales, económicos y culturales que son el marco establecido por las Naciones Unidas para un desarrollo sustentable.

En ese sentido, es imperativo abrir más espacios para trabajar junto a todos los actores culturales. Les invito a compartir las conclusiones con la Comisión de Cultura y de las Artes de la Cámara de Diputados y establecer así un flujo de coordinación y cercanía que colabore a profundizar el desarrollo cultural del país.

Éxito, gracias y estamos en contacto.

Ximena Vidal

Actriz y Diputada

ANEXO II

Preguntas y Comentarios de los asistentes

1.  El arquitecto y museógrafo Roberto Benavente, relata su experiencia en la creación del Museo del Oro de Bogotá. Indica que Chile está a años de distancia de un diálogo cultural como ése. Plantea que hay una inadecuación entre las Instituciones Culturales y la estructura del Estado. Hace referencia a que las tres grandes colecciones nacionales están al borde de la desaparición. Entre ellas, las del Museo de Historia Natural (sin seguros y expuesto a incendios o accidentes); y del Museo Nacional de Bellas Artes (hasta el año pasado contaba con un presupuesto de 14 millones de pesos anuales). “¿Cómo se puede adecuar el hecho de que por un lado los museos y las bibliotecas estén en la Dirección de Archivos y Museos de la DIBAM, y por el otro el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes no sea un Ministerio?¿Qué ha pensado el Estado para implementar verdaderas herramientas de promoción cultural?”. También se refiere a la dificultad de reutilizar la llamada Ley Valdés, que hoy estaría dirigida por una sola persona.

2.  Gustavo Cárdenas indica al respecto que todos quieren que el patrimonio material se conserve, se preserve, se difunda y se promueva. Pero el aparato público arrastra hace décadas una serie de competencias diversas y dispersas que inciden particularmente en el tema del patrimonio material y de los monumentos. Es una materia sobre la cual se está generando un Proyecto de Ley para modificar la actual Ley de Monumentos Nacionales. Recuerda que el Gobierno anterior alcanzó a ingresar a trámite legislativo un proyecto para la creación del Instituto del Patrimonio Cultural de la Nación. Hoy se espera hacer una reforma de la actual ley de monumentos para tratar de que no desaparezcan monumentos o estén expuestos a catástrofes o siniestros. En cuanto a la Ley de Donaciones Culturales, informa que hay un proyecto de ley en vías de ser aprobado y promulgado, el cual apunta a ampliar la base de personas o entidades elegibles para hacer donaciones, y determinar algunas características de las donaciones. Dicho proyecto habría sido aprobado por el Ministerio de Hacienda y estaría en vías de ser aprobado en el Congreso.

3.   La historiadora colombiana Nora Palacios pregunta si se ha contemplado al pueblo mapuche en el diseño de la política pública que se está creando para los próximos cinco años. Cuestiona la encuesta sobre política pública en cultura lanzada por el CNCA a través de Internet: “¿Los mapuches tienen Internet? ¿A quiénes les llegan los resultados de cómo crear la política pública?”. Agrega que en Colombia la Constitución se creó como un país pluri y multicultural. “¿Se ha creado y pensado a Chile como un país pluri y multicultural, o esto se va a hacer en el diseño de esta nueva política cultural?”

4.   La Directora de la ONG “Lágrimas de Luna” y Directora de la Fundación “Memoria Azul”, Jacqueline Domeyko, indica que “todos los pueblos tienen derecho a la visibilidad, a la continuidad y a la oralidad, tres derechos bastante básicos. Hay un sentimiento de negación en general y creo que los pueblos indígenas están pidiendo lo básico de lo básico, pero nosotros no nos damos cuenta cuánto perdemos si no los incluimos. No es lo que ellos de todas maneras se merecen, sino lo que perdemos nosotros”. Cita una parte de un discurso de Gabriela Mistral en Montevideo: “Si el que está leyendo le dice al indio que lleva dentro: no. Se entontece, se embrutece, pero en cuanto comienza a decir sí, a aceptar que él anda por su sangre entonces lo empieza a ver y desde que lo empieza a ver, toda la historia de América entra a chorros por su sangre y la América comienza a existir en él”.

5.  El profesor del Instituto de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, Manuel Calvelo, comenta: “¿Se dan cuenta que cada vez que llamamos medios de comunicación a la prensa, televisión o radio nos equivocamos? Son medios de información o manipulación, pero jamás de comunicación. Comunicarse: comunis faceres: hacer juntos ¿Qué participación tenemos nosotros en la construcción de la programación de las emisoras de televisión? Absolutamente ninguna. ¿Ustedes saben que la OMC es una organización de Naciones Unidas? Se mencionó el convenio de UNESCO, se mencionó el convenio 169 de la OIT. Todas las decisiones de las organizaciones de las Naciones Unidas pueden ser acatadas voluntariamente por los Gobiernos, en tanto, las decisiones de la OMC tienen vigencia y tienen que ser ejecutadas. UNESCO representa la cultura, pero cuando la ponemos a la par en frente de la OMC, nos olvidamos de este pequeño detalle: que las decisiones de la UNESCO son voluntarias y las otras son obligatorias”.

6.  El abogado Felipe Sandoval, de DIRECON, aclara en este sentido que “la OMC no es parte del sistema de Naciones Unidas y las decisiones de las OMC -que es un tratado internacional- no son más obligatoria que la Convención de UNESCO. Hay razones jurídicas de fondo”. Destaca luego que la OMC no es una entidad que decide por sí misma, sino que a partir de lo que indican sus países miembros: “Cada país decide un traje a la medida: analiza cómo decide obligarse, en qué decide obligarse, en virtud de qué desea obligarse y cómo reequilibrar las obligaciones y los derechos en la UNESCO versus lo que sucede en OMC”.

7.  El cineasta Silvio Caiozzi se refiere a la promoción de la producción cultural: “Se habla de que el cine norteamericano invade el mercado y a muchos se les hace difícil creer que es un mejor producto”. Agrega que, en realidad, Hollywood utiliza muchos más recursos económicos para la promoción y la difusión de sus películas en el mundo: “No se puede equiparar con Europa y menos con la promoción del cine chileno. Nunca se habla de una subvención directa a la difusión y promoción de la cultura a nivel mundial que compense la capacidad de Estados Unidos para posicionar sus productos en el mercado. ¿Se sabe de otra idea que no sea sólo promover, proteger o fomentar la producción norteamericana, sino también la exhibición, distribución, difusión y promoción a nivel global de productos de otras culturas? Justamente esta es la razón por la cual en esta mesa se dice que a la OMC no le preocupa la diversidad cultural y es porque la competencia no apunta a la producción de bienes culturales, sino a la difusión de esos distintos productos culturales”.

8.  El Consejero Francés Philippe Valeri concuerda con el planteamiento de Silvio Caiozzi y dice, a modo de ejemplo, que en materia de cine, EE.UU. sigue adelante con la regla que prohíbe el doblaje de una película extranjera e impone el sistema de subtítulos, restringiendo de esta forma el mercado. Informa que en Europa existe una iniciativa de los años 90 denominada Plan Media para el apoyo a la difusión de estos productos. “Es una subvención que se otorga para difundir obras en idioma extranjero y subtitularlas de modo que sean exhibidas en los 27 países de la Unión Europea. Existe también un fondo francés, llamado “Fondo Sur”, que permite a la cinematografía extranjera encontrar un público objetivo fuera del país de origen. Es un sistema de subvención donde hay un jurado que aprueba para apoyar la producción y distribución de los filmes extranjeros. En 15 años, nueve han  sido beneficiados con este sistema”.

9.  Paulo Slachevsky, Director de LOM ediciones, se refiere a los mecanismos de participación ciudadana existentes. Indica que responder encuestas o hacer focus group son mecanismos interesantes, pero principalmente para el ámbito de la publicidad. Las consultas de participación para construir políticas públicas en cultura o en cualquier ámbito se hacen de otra manera y realmente no es tan claro que exista ese espacio. Sobre las políticas culturales, dice que se han confundido con los fondos concursables, pues se han transformado en un fin, cuando son un instrumento: “Justamente -explica- la Convención da un abanico muy amplio de medidas que se pueden poner en práctica en cultura y que en muchos países del mundo ya existen. En Chile estamos lejos de eso”. Concluye diciendo que claramente existe una tensión entre cultura y comercio: “Nos enfrentamos a un tema de las lógicas comerciales. Hoy, en Chile los Tratados de Libre Comercio suscritos, con excepción de Canadá, acuerdan reservas culturales muy limitadas. La Coalición ha planteado, particularmente después de la Convención de UNESCO, que hay que equiparar los nuevos Tratados con una reserva mucho más amplia y que no inhiba la soberanía de los países en el desarrollo de políticas culturales. Un ejemplo muy claro es el de las cuotas de radio. Cada año se escucha menos música nacional en nuestra radio ¿Cuál ha sido el mecanismo en casi todos los países para frenar este dominio del 90% de la pantalla o del tipo de música del mercado para dejar un espacio a lo diferente? Uno de los mecanismos para tales efectos son las cuotas, como en el cine coreano. Al establecer una cuota que le da un espacio en todos los cines del mercado, este cine se ha transformado en uno de los de mejor calidad en el mundo. Medidas como esas hay que aplicarlas en Chile. El gran desafío actual es pasar a otra dimensión de políticas culturales donde mantengamos los fondos concursables, pero no nos quedemos ahí y se apliquen nuevas medidas de subvención”.

10. La audiovisualista Beatriz Rosselot señala que la industria de los documentales aporta a la memoria y se nutre de la diversidad: “Esa diversidad es un valor importantísimo para el desarrollo, vamos a poder aumentar la conciencia y la presencia de nuestra industria”. Agrega: “¿Cuándo podremos empezar a dar un paso comprometido para que el régimen actual cumpla su palabra de transformar el Consejo de la Cultura en un Ministerio?”.

11.  La mesa de diálogo concluye con el llamado de atención de Claudia Zaldívar, gestora del área de artes visuales, quien se refiere al cierre de la Galería Gabriela Mistral, “un espacio histórico del  arte contemporáneo en Chile y gracias a la cual se ha desarrollado una colección importante de obras: “Esta galería se está privatizando, traspasando la administración al Cerro Cárcel, que es una Corporación privada, ¿Por qué se ha tomado esta decisión y se está desvistiendo a un santo para vestir a otro?”.

Santiago, 12 de abril de 2011