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Charlie Parker (1920-1955)

Protagonismo: saxo alto
Estilos: bebop

Resulta prácticamente imposible que el jazz vuelva a entregar un talento de generación espontánea tan avanzado como el de Bird (apodado así por el “vuelo” de sus solos). Charlie Parker es de esos músicos que sólo aparecen una vez cada siglo. Además, la figura más importante del jazz moderno y, con probabilidad, el más trascendental de toda la historia de la síncopa.

Produjo el mayor cambio en el pensamiento del jazz al quebrar los esquemas respetados de la tradición de Nueva Orleáns y del swing bailable de los años 30, e instaurar un nuevo lenguaje llamado bop. Con su irrupción en Nueva York desde 1939 en los clubes de Harlem (Minton’s y Monroe’s) y la calle 52 (principalmente The Three Deuces), Parker introdujo la improvisación y la intuición como conceptos fundamentales y omnipresentes, y los llevó hasta el extremo de la insolencia a través del vanguardista bebop, el jazz más caliente de todos los tiempos. Cuando Louis Armstrong ingresó en la escena del jazz cambió totalmente la forma de interpretación de la trompeta; pero cuando Charlie Parker hizo lo propio, debieron cambiar todos los instrumentos en el jazz: el saxofón, la trompeta, el piano, la batería, el contrabajo, todos.

Al verlo soplar su saxo alto muchos músicos se retiraron definitivamente del jazz, mientras otros tantos terminaron viéndolo como una leyenda sobrenatural. Llegaron a pensar incluso que al tomar las dosis de heroína que Bird ingería indiscriminadamente podrían tocar como él. A Parker la vida no le importaba en lo más mínimo. Murió a los 34 años, drogadicto, alcohólico, obeso y en una miseria muy profunda. Tanto, que al ver su cadáver los médicos estimaron que tenía “55 años mal llevados”.

Charlie Parker Quintets & Rebopers
En gran medida, gracias al gesto de Parker los músicos de jazz en Nueva York de comienzos de los 40 comprendieron que el formato de pequeños combos sería el futuro de la música y la supervivencia en el negocio. El quinteto representaba la estructura mínima de expresión del “unísono”, la doble voz cantante a través del saxofón y la trompeta, más el apoyo de una sección rítmica básica (piano, contrabajo y batería). A partir de entonces –y después de pertenecer a las orquestas de Jay McShann, Earl Hines y Billy Eckstine–, la formación de quinteto sería su estructura fundamental en el nuevo lenguaje del bop.

Parker tuvo al menos cinco quintetos históricos en su breve vida: el pionero en el más bebop funcionó en el período 1944-45, cuando revolucionó la escena del jazz con su presencia en el club Three Deuces. Tenía a su hermano del alma Dizzy Gillespie (trompeta), Al Haig (piano), Curly Russell (contrabajo) y Stan Levey (batería).
Un segundo quinteto (1945-48), llamado el “quinteto clásico”, presentaba a un joven Miles Davis (trompeta), Duke Jordan (piano), Tommy Potter (contrabajo) y Max Roach (batería).
Un tercero (1948-49), con Kenny Dorham (trompeta), Tadd Dameron  (piano), Curly Russell (contrabajo) y Max Roach (batería); y un cuarto quinteto (1949-51), con Red Rodney (trompeta), Al Haig (piano), Tommy Potter (contrabajo) y Roy Haynes (batería).
El último quinteto que se le conoce es el famosísimo Massey Hall Quintet, una banda formada para esa única actuación en Canadá, en 1953, codirigida por Parker y Gillespie, y  además con una sección rítmica como jamás volvió a existir en el bebop: Bud Powell (piano), Charles Mingus (contrabajo) y Max Roach (batería).

Charlie Parker With Strings
Una de las variantes de gran fineza en la música de Bird fue la que realizó junto con el productor Norman Granz entre 1949 y 1953 (ya plenamente convertido en un dios del jazz y muy poco antes de morir). Se trata de un experimento que en un comienzo dio resultado y se transformó en parte de sus grandes grabaciones, con actuaciones brillantes, incluso sobre el escenario del Carnegie Hall. Melodías escritas por el propio Parker, interpretadas por su saxofón alto con el soporte y los hermosos arreglos para una orquesta de cuerdas, en un ensayo que da cuenta de su profundo conocimiento del bop, de su sensibilidad y de la capacidad de ampliarse a nuevos formatos.

Artistas similares:
Dizzy Gillespie, Kenny Clarke, Don Byas, Red Rodney, Bud Powell, Cannonball Adderley, Phil Woods, Teddy Edwards, Sonny Stitt, Lou Donaldson, Sonny Criss, Jackie McLean, Charles McPherson.

Luminarias musicales:

“The Complete Birth Of Bebop” (1940-1945):
Una de las colecciones fundamentales para auditores en busca de respuestas en torno al bebop. Es el período en que Bird ingresa a la escena neoyorquina y la revoluciona con sus innovadoras e incomprensibles ideas, desarrolladas principalmente durante las noches del club Minton’s Playhouse. Aparecen aquí algunas jam sessions de 1943, curiosamente con Parker en el saxo tenor, además de grabaciones de 1945 con el sexteto coliderado por Bird y Dizzy Gillespie, y un sinnúmero de otras paridas de alto contenido bop.

“Complete Savoy Studio Sessions” (1944-1948):
En tres volúmenes, esta serie entrega la totalidad de las piezas grabadas por Parker para la casa discográfica Savoy (en un comienzo creada como sello independiente). Estamos en los años de total madurez de Bird, una época en que difícilmente repetía alguna idea musical con su saxofón alto noche tras noche. Aparece una interesante sesión de 1944 con el guitarrista Tiny Grimes, y varias melodías de 1945 con los jovencísimos Miles Davis en la trompeta y Max Roach en la batería, alternando entre pianistas como Bud Powell, John Lewis y Duke Jordan, y contrabajistas como Tommy Potter, Curly Russell y Nelson Boyd. Es la nueva generación de músicos, los niños terribles del jazz: los famosos bopers.

“Complete Dial Sessions” (1946-1947):
Parker estuvo con Dial Records en el mismo período en que perteneció a Savoy. Para esta casa discográfica grabó 89 piezas, reunidas aquí en cuatro volúmenes, donde se muestran los grandes momentos de Bird como estandarte del nuevo jazz. Junto a un septeto con el trompetista Dizzy Gillespie interpreta los clásicos “Diggin’ Diz”, “Moose The Mooche”, “Yardbird Suite”, “Ornithology” y “Lover Man”. Además, aparecen otras sesiones espontáneas: acompañando al trío de Erroll Garner, liderando su quinteto con Miles Davis, y actuando con el conjunto del trombonista J.J. Johnson. Una colección esencial para fanáticos del bebop.

“Confirmation: The Best Of The Verve Years” (1946-1954):
Los prolíficos años en que Charlie Parker grabó para el sello Verve estuvieron llenos de consistencia musical a pesar de su irreversible adicción a la heroína. La serie completa de estas sesiones llega a diez discos larga duración, sin embargo una buena forma de estar al tanto de lo que ocurría en la mente de Bird es este álbum doble titulado “Confirmation”. Una observación equilibrada a los últimos ocho años de su vida, y en cuyos cortes tenemos a Parker en la primera versión del “Jazz At The Philharmonic”, organizado por el productor Norman Granz en Los Angeles; los experimentos afrocubanos, las sesiones de saxofón alto y cuerdas, los quintetos bopers y una serie de trabajos desconocidos masivamente.

“South Of The Border: The Verve Latin Jazz Sides” (1948-1952):
Uno de los experimentos de mayor interés en la carrera de Charlie Parker fue el período de acercamiento hacia el latin jazz naciente: “al sur del borde”, la música que estaba más allá de las fronteras mentales de los estadounidenses. El productor Norman Granz dirigió las sesiones de Bird acompañado de una banda de músicos afrocubanos liderados por el arreglador Chico O’Farrill (1948), y Machito, el percusionista pionero en el estilo (1951-52). Aquí se revisan 14 melodías creadas por los bopers en un lenguaje ardiente y festivo,  como el de la isla caribeña.

“Live Performances” (1948-1949):
Las grabaciones contenidas en este álbum tienen un enorme valor documental. Era la época en que Parker comenzaba a deslumbrar con sus solos y prácticamente la totalidad de ellos se perdía en el tiempo y el espacio sin ser grabados. Por eso las transcripciones expuestas en “Live Performances” cuentan con gran valor (siguiendo el ejercicio que durante los primeros años del bebop realizó el famoso hipster neoyorquino Dean Benedetti, quien acostumbraba a seguir a Bird por la ciudad con un precario equipo de grabación portátil, registrando todos los solos que Parker ejecutaba noche tras noche). Sus cortes presentan tres alineaciones distintas: una con Dizzy Gillespie, Lennie Tristano, Billy Bauer, Max Roach, John LaPorta y Ray Brown; otra con su segundo quinteto, con Miles Davis en la trompeta;  y una última con su tercer quinteto, con Kenny Dorham como reemplazante de Miles.

“Charlie Parker & Stars Of Modern Jazz At Carnegie Hall” (1949):
Muchos especialistas han considerado este concierto colectivo en el teatro neoyorquino Carnegie Hall como el punto más alto de la era del bebop. Entre las actuaciones de los jóvenes revolucionarios del jazz, como el pianista Bud Powell, el trompetista Miles Davis, el saxofonista alto Sonny Stitt, o el trombonista Kai Winding, apareció en acción a alguna hora de la noche del 25 de diciembre de 1949 el quinteto de Charlie Parker para robarse las ovaciones. Una banda que tenía al novel trompetista blanco Red Rodney, al pianista Al Haig, al contrabajista Tommy Potter y al espectacular baterista Roy Haynes. Este disco repasa los brillantes momentos de Parker y su cuarto quinteto bop.

“Charlie Parker With Strings: The Master Takes” (1949-1953):
Una vez más, el productor Norman Granz preparó para Parker sesiones de grabación que lo confirmarían como tal vez el más polivalente de los músicos del bebop. Una sección de cuerdas como cristalino telón de fondo hicieron de Bird un músico para disfrutar y profundizar a través de bellos arreglos musicales y las ya acostumbradas extensiones de su saxo alto en desplazamientos magistrales. Son algunas baladas románticas y poéticas interpretadas por un Parker en la cima de sus capacidades, entre 1949 y 1953. Imposible de dejar pasar.

“Bird & Diz” (1950):
Dueños absolutos del mundo, Bird y Diz (Parker y Gillespie) modelaron la revolución del bebop sobreponiéndose incluso a la generación del swing y a una prensa especializada que durante años los destruyó con pésimas referencias y ácidas críticas. La historia finalmente los enalteció y ubicó entre los más grandes músicos de la era moderna. “Bird & Diz” es un título que simboliza plenamente este cisma en la tradición y deja a estos modernistas como impulsores del nuevo jazz. Parker y Gillespie colideran un quinteto que tiene a otros bopers en sus filas: Thelonious Monk (piano) y Curly Russell (contrabajo), y al único representante del swing, Buddy Rich (batería). Fue la última vez que Charlie Parker y Thelonious Monk grabaron juntos.

“The Quintet, Jazz At Massey Hall” (1953):
“El Quinteto” es la forma más acertada de denominar a una agrupación reunida únicamente para esa noche. “El Quinteto” es también una manera salomónica de denominar a esta banda formada por cinco líderes indiscutidos de sus propios proyectos, que una vez juntos no deben disputarse las riendas en la conducción. Este disco presenta extensos pasajes de fervor bop en la actuación en el Massey Hall de Toronto en mayo de 1953, con una banda considerada la formación definitiva del bebop: Charlie Parker (saxo alto), Dizzy Gillespie (trompeta), Bud Powell (piano), Charles Mingus (contrabajo) y Max Roach (batería). Un reparto de lujo, complementario y parejo, aunque resulta evidente la pugna de poder entre Bird y Diz tras años de colaboraciones.

Iñigo Díaz.